lunes, 12 de octubre de 2015

Singladura num. 27 En una reserva marina

La singladura de hoy se planteaba mas bien corta, por lo que hemos desayunado tarde. Ayer por la tarde acordamos con un hombre que vino ofreciendo productos alimentarios en su barca, en que hoy nos traería pan fresco a las 08.00 h. Media hora después de lo acordado ese hombre no había aparecido, por lo que hemos preparado el desayuno con el pan que nos quedaba de días atrás. Cuando ha aparecido eran las 08.45 h, pero ya era demasiado tarde.



A las 09.25 h hemos levado ancla, tras quitar la linea a tierra. Al salir de Bestas Limani hemos virado, tomando rumbo 260º para ir costeando por el paso existente entre el continente y la Gemiler Adasi, o isla de San Nicolas. San Nicolás de Bari era oriundo de la ciudad de Patara, situada en aquella larga playa de 18 km frente a la que pasamos hace dos días.


La goleta turca que ayer estuvo fondeada junto a nosotros, durante la comida del mediodía, ha debido pasar la noche frente a esta isla, ya que estaba fondeada allí a esa hora tan temprana. San Nicolas es una isla en la que existen numerosas ruinas de origen bizantino, que pueden visitarse. También existen pequeñas cuevas en su costa que son el atractivo de buceadores. Este un destino turístico cada vez mas visitado.


Toda la zona turca en la que estamos navegando estos días es una zona muy rica en yacimientos arqueológicos, incluso de épocas muy anteriores a la romana o la bizantina. En concreto, esta zona donde estamos era el territorio de la antigua Licia. Y en el interior del continente existen muchos e interesantes restos de grandes ciudades de aquellas civilizaciones licias y carias. Nosotros no podemos visitar estos lugares con interesantes restos arqueológicos tanto por no tener autorización para entrar en el país, como por el tiempo que ello exigiría. Tiempo del que no disponemos.


A las 10.24 h doblábamos la punta Ilbiz Burnu entrando en el Golfo de Fethiye. El nuevo rumbo ha sido el 330º. Hoy es otro día sin viento, ni mar, y con bastante calor.

Una hora después, a las 11.30 h, doblábamos la punta NE de la isla de Tersane, isla en la que intentábamos fondear. Esta isla esta dentro de una reserva marina - la Fethiye-Göcek SEPA -, en la que la administración turca pretende restringir la navegación de barcos, estableciendo rigurosas medidas de control a cargo de la guardia costera. Es una zona que cubre el área entre el continente, al oeste, y un archipiélago de unas 10 islas e islotes.

En la costa occidental de esta isla está la cala de su mismo nombre, Tersane, en la que hemos anclado - en So (36º 40´,6 N, 028º 54´,6 E) -  a las 12.10 h. Y hemos tirado también una línea a tierra, amarrándola a un bolardo de reciente colocación. Resulta curioso que proyecten - o al menos asi lo pretendían hace unos años -, restringir la navegación de barcos y en cambio hayan colocado bolardos en las calas de estas islas de forma que los barcos puedan fondear de forma segura. Al llegar nosotros ya había otros tres barcos ahí fondeados.


A continuación nos hemos bañado para mitigar el calor, disfrutando del agua hasta la hora de la comida. En esta cala Tersane hay un tráfico continuo de entrada y salida inmediata de golondrinas con turistas. Solo alguna que otra termina fondeando, pero tampoco se queda muchas horas. Tras la comida hemos descansado tranquilamente. Esta es una cala en la que se oyen el canto de gallos y los cencerros de rebaños de ovejas y cabras. También se ven algunas cabezas de ganado vacuno. Sorprende bastante que en esta zona de Turquía no se vean prácticamente mezquitas, salvo en las ciudades.

A las 16.25 h, cuatro horas y diez minutos después de haber fondeado en esta cala, hemos levado ancla, con rumbo la cercana costa del continente. Alli hemos entrado en varias calas como la Round Bay o la Tomb Bay. Impresiona ver la pared de la montaña llena de oquedades, cuevas y tumbas, de donde proviene el nombre de esta cala.


Además de esas cuevas, también existen mausoleos de la misma época histórica, construidos en la ladera de la montaña. Son mausoleos que se ven perfectamente desde el nivel del mar.


Esta claro que estos mausoleos debían pertenecer a familias muy poderosas. Y debían contener ricos sarcófagos, con objetos de gran valor, que han sido saqueados totalmente a lo largo de los siglos.


Continuamos navegando hacia el Sur, entrando en otras calas como la Deep Bay, la Sarsala Köyü o la Ruin Bay. Esta última está justamente en el istmo que da acceso a la península en la que estaba la antigua capital de la poderosa Licia. Homero menciona, en la Iliada, a los licios entre los aliados mas importantes de Troya. Estas calas estaban bastante llenas, con muchos barcos allí fondeados, por lo que continuamos hasta la cercana Fathom Bay. Esta es una amplia ensenada, en la que vimos numerosos sitios libres para el fondeo.


En la misma orilla, próxima a donde hemos fondeado, se ven a escasos centímetros de profundidad restos de construcciones antiguas, probablemente de alguna instalación portuaria. Eran las 18.05 h cuando tiramos el ancla en So (36º 38´,4 N, 028º 51´,8 E). A continuación Fernando saltó al agua para fijar una linea a tierra.

Al fondo de la cala vimos una barcaza, especie de taberna flotante, con un letrero en el que se leía "restaurante Amigo". Después de botar la zodiac, Fernando y yo fuimos a ver si se podia cenar allí, o no. Sí se veían sillas y alguna mesa en tierra, pero nada mas, ni una carpa ni un amplio cobertizo. Esto es lo que nos hacía dudar sobre lo que aquello era.


Al pasar con el bote junto al velero británico vecino, fondeado a nuestro babor, su patrón, que nos había visto llegar desde la cubierta, nos llamó para advertirnos de que la linea a tierra que habiamos colocado estaba amarrada a un árbol, lo que en esta reserva maritima está totalmente prohibido. Y eso podría costarnos varios miles de Euros de multa, ya que esta zona está muy vigilada. Encima nosotros - aunque esto no lo sabía ese amable navegante inglés -, estabamos sin despacho de entrada en Turquía, o sea en una situación precaria. Naturalmente le agradecimos mucho su advertencia, pero él nos indicó que la cambiaramos con tranquilidad, pudiendo ir antes a la taberna  Esta taberna en cuestión. está mitad en tierra, mitad en una barcaza amarrada a un pantalán flotante, el cual no está en muy buen estado. En tierra tienen la parrilla, ademas del mueble con vajilla y cubertería, asi como las mesas para los clientes. El resto de la cocina y la despensa están en la barcaza. El tabernero, un amable hombre mayor, nos dijo que naturalmente se podía cenar en su restaurante, leyendonos a continuación los posibles platos principales de la carta. Nos aclaró que teniamos que reservar en ese mismo momento tanto el plato principal a tomar como la mesa. Decidimos encargar un guiso de cabra con salsa de tomate para los tres. El tabernero anotó la comanda, nos fijó él la hora de la cena - a las 20.30 h - y para terminar nos pidió el nombre de nuestro barco.


De regreso al barco cambiamos el lugar de amarre de la linea de tierra, haciéndola firme en una argolla que había en las rocas de la orilla.

A las 20.25 h llegábamos con la zodiac al pantalán flotante de la taberna. En ésta además de nuestra mesa, había preparadas algunas mesas mas, una de las cuales era para unos veinte comensales. La cena consistía en unos entrantes fijos, propios de la taberna, el plato principal escogido por cada comensal y un postre. Los entrantes son una crema de yogur turco, una ensalada, un plato de berenjenas y otro de judias tipo "judias verdes". Y todo ello acompañado de vino blanco de la zona, Coca-Cola y agua. En esta taberna - organizada, como digo, de forma un tanto peculiar - se come bastante bien. Aqui, en este mismo pantalán flotante, está la base local de una compañía británica de charter de veleros, para cuyas tripulaciones cocinan estos taberneros, al menos el día de su llegada y enrolamiento. La larga mesa que habíamos visto preparada, ha sido ocupada por tripulaciones, familias con niños pequeños, de varios de estos barcos. Es posible que vayan a navegar todos ellos en conserva, pues parece que ya se conocen.

Al ir a pagar, parte lo hemos hecho con las pocas liras turcas que teníamos y parte en euros, a los que aqui no ponen pega alguna. De vuelta al barco, al pasar del bote al balcón de popa, hice mal ese paso quedando en una situación de desequilibrio. Al no llevar encima ni cámara ni teléfono, aun estando vestido, lo mejor es dejarse caer al agua y no forzar nada. Lo importante es evitar golpes y lesiones. Para mi ha sido un agradable baño nocturno a la luz de una Luna casi llena. Despues hay que endulzar la ropa, escurrirla y dejarla secar durante toda la noche. Parte irá a la bolsa de ropa sucia. Y yo me he duchado después para quitarme el salitre de encima antes de meterme en la litera.


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