martes, 27 de octubre de 2015

Fin de la travesia. El regreso.

Por la mañana temprano siempre es muy agradable pasear por un puerto. La luz es suave, y la temperatura también. Hay barcos que zarpan pronto para llegar con tiempo al nuevo puerto o fondeadero, y otros para aprovechar todas las horas de luz posibles ante una larga singladura por avante.


Y en un día como hoy, en que a primera hora de la mañana he de partir hacia el aeropuerto, es cuando uno tiene tiempo para ir paseando hasta muelles mas o menos lejanos, como el del ferry en Lakki.


Hacia las 10 h he desembarcado definitivamente del Roc Blanc II, partiendo hacia el pequeño aeropuerto de Leros, en Partheni al Norte de la isla. Al estar al lado de AgMar, la gran marina seca, hemos pasado brevemente por ella dado que Jaime tenía que hacer unas gestiones. Después me ha llevado al aeropuerto, donde he estado haciendo el check-in, el cual solo se puede hacer presencialmente, y no via internet. Esto se debe a que es un aeropuerto muy pequeño, con escaso número de vuelos. Ya había hecho el check-in del vuelo Atenas-Madrid, para la última hora de la tarde, pero no el de la primera conexión. La facturación del equipaje, en mi caso una bolsa de navegación de casi 20 kg de peso, solo se puede hacer una vez ha llegado el policia encargado del control de seguridad, pues tampoco existe espacio para el almacenamiento temporal de los equipajes.


A causa del viento en el área de Atenas, el pequeño bimotor que hace ese trayecto Atenas-Leros ha llegado con bastante retraso. En él ha venido la familia de Jaime, incluyendo sus pequeños nietos, para embarcarse e iniciar la primera singladura de sus vacaciones veraniegas. Mi vuelo de vuelta ha despegado a primera hora de la tarde, concluyendo asi mi travesía por aguas del Dodecaneso.


Han sido prácticamente seis semanas a bordo del Roc Blanc II, en las que hemos recorrido 765 millas. Y hemos visitado numerosas islas griegas de ese archipiélago en el que los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén dejaron su impronta. Además de adentrarnos un poco en la costa SW turca. Considero un privilegio el haber sido invitado de nuevo por Jaime a compartir con él, y otros amigos de tripulación, esta nueva experiencia griega.

Cada travesía, incluso por las mismas aguas, difiere de todas las anteriores, aportando nuevas e irrepetibles vivencias. Niels Bohr, gran científico y buen navegante, para quien el mar era muy importante, en una conversación con su discípulo y amigo Werner Heisenberg dijo aquello de que "cuando miramos mas allá del mar, pensamos que con ello aprehendemos (captamos) un trozo de la infinitud" [,,Wenn wir über das Meer hinausschauen, so glauben wir, damit einen Teil der Unendlichkeit zu ergreifen"]. Sí, yo también considero que esas miradas al horizonte en la mar, constituyen una vivencia muy especial. Por otro lado, dada la diversidad geográfica en Grecia , con el condicionamiento a la movilidad de sus gentes que sus innumerables islas implican, puede haber sido un factor, uno de ellos, que llevase a Sófocles a incluir a los navegantes como una tercera tipología de seres humanos. La verdad es que el navegar, y mas en velero - a una velocidad generalmente pausada y en un medio como la mar -, siempre da mucho juego para pensar....

lunes, 26 de octubre de 2015

Estancia en Lakki

Después de desayunar, Jaime ha llevado a Jaime II y a Montse a dar una vuelta por esta isla de Leros antes de llevarles al aeropuerto, donde han cogido el avión de regreso a España. Yo me he ido a andar por la ciudad, que me resulta encantadora. La arquitectura de sus edificios, como ya he escrito en otras ocasiones, es básicamente de estilo art decó, estilo impuestos por los arquitectos italianos que construyeron esta ciudad en la primera mitad del S. XX.


Incluso los nuevos edificios mantienen ese estilo, lo cual a mi me parece maravilloso. Hay algunos de esos edificios que se han reconvertido, siendo su uso actual muy distinto al original. Pero siempre manteniendo su estilo. Y en algunas nuevas construcciones se observa que dejan al aire los hierros de los encofrados para una próxima ampliación con nuevas alturas.


En esta ocasión, al pasear por las calles interiores, de la segunda línea, me he encontrado con un edificio en cuyo patio exterior estaban mas de un centenar de inmigrantes ilegales. El recinto esta custodiado por la guardia costera, y en la verja que cierra el recinto colgaba ropa mojada, desde pantalones vaqueros hasta camisetas. En el suelo, además, había bastantes objetos también empapados. Justo al pasar yo por delante de este edificio, salía un pequeño grupo de inmigrantes acompañados por un policia retirando basura a los contenedores. El trato entre policia e inmigrantes era impecable. Para mi, la guardia costera griega - como me imagino que sucede con todas las demás policias europeas -  hace un buen trabajo, muy profesional, ante este terrible problema actual.


La presencia de dos marinas en este puerto, una de las cuales es de reciente construcción, atrae a numerosos navegantes, los cuales generan una estimable riqueza para esta población. Lakki es una ciudad limpia, que cuida sus infraestructuras, a pesar de vivir una época de fuerte crisis. En estos últimos doce meses no han dejado de arreglar fachadas y calzadas, el paseo marítimo y las vías mas interiores. Queda bastante por hacer, pero da gusto ver como se invierte en la mejora de la ciudad.


Cuando regresó Jaime del aeropuerto nos fuimos a comer, a una terraza en la bahía de Alinda. Esta idílica isla - como dice otro buen amigo mío, también Capitán de Yate -, tiene numerosos rincones preciosos, con impresionantes vistas a un mar de un azul intenso.


La carretera de Lakki a Alinda, es una carretera muy bonita, aunque algo estrecha, la cual atraviesa varias poblaciones llenas de edificios encalados. Al tener encaladas sus casas, estas poblaciones son muy luminosas, creando con el azul del mar que las rodea una imagen muy viva, muy alegre. Las casas se extienden a lo largo de toda la carretera, mas allá de los nucleos poblacionales. Esa carretera transcurre en muchos tramos junto al mar, junto a las playas de estas ensenadas.


Es interesante ver que los troncos de los árboles existentes en los arcenes de las carreteras, también se encalan, y hasta una altura de un metro aproximadamente. De esta forma se evita que hormigas y otros insectos trepen por ellos hacia las copas. Esta era una práctica habitual en España hasta los años sesenta, cuando las carreteras transcurrían entre arboledas, que daban sombra a los que circulaban por ellas.


Después de la sobremesa hemos regresado al puerto, descansando a bordo. La tarde ha sido tranquila, a base de lectura y música.

Hasta la hora de la cena no hemos vuelto, practicamente, a tierra. Hoy ha sido un día de espera, ya que mañana se producirá el nuevo cambio de tripulación.

domingo, 25 de octubre de 2015

Singladura num. 33 Arribamos a Lakki, el puerto de Leros

A las 08.30 HRB hemos levado ancla. La idea es recorrer hoy la costa de la isla de Kalimnos en el sentido de las agujas del reloj antes de arrumbar Leros. Por ello, hemos pasado de nuevo frente a la gran bahía de Pothia, la capital de la isla, pero sin entrar en su puerto.

A las 09.35 h hemos entrado en la cala Vikladhia para echarle un vistazo, pero sin pararnos tampoco en ella. Después hemos navegado por el canal entre las islas Nera y Kalimnos, para subir por la costa de poniente hacia Telendhos. Esta isla estuvo unida a Kalimnos hasta que un terremoto en el S.VI de nuestra era hundió el istmo que las unia. Tiene un puerto bonito con boyas para fondeo, aunque es algo pequeño.


Se dice que en el canal entre estas dos islas, y a unos 20 m de profundidad, existen restos de una ciudad hundida. Al pasar nosotros por dicho canal había allí anclada una barca de buceadores suizos, alguno de los cuales salía en ese momento a superficie. La profundidad en ese lugar era de unos 25 m.



A las 11.00 h entrabamos en Ormos Argano, tras doblar Ak Kastelli. Penetramos hasta el final de esa bahía, cuya profundidad es de una milla aproximadamente, para ver si fondeábamos en ella, o no. No nos han gustado ni los fondos ni el entorno, con bastantes humedales, por lo que hemos virado en redondo en busca de otro fondeadero. Unas dos millas al NW, aproximadamente, está Ormos Emborios, y hacia él nos hemos dirigido. En esta bahía existen varias tabernas, cada una de las cuales ha colocado boyas para que los barcos cuya tripulaciones van a comer o cenar en ellos puedan amarrar tranquilamente.


Al aproximarnos a Ormos Emborios hemos visto que exisía una cala cercana algo mas al Oeste pero dentro de la misma ensenada. Esa cala está al Sur del istmo que une la isla con el cabo Kefala. Al arribar nosotros solamente había un velero fondeado, el Sea Breze, de Colonia (Alemania). Estaba situado en el centro de la cala y bastante cerca de la orilla, sin duda el mejor sitio para fondear. Al acercarnos nosotros a su popa, parecía que estaban preparándose para levar ancla, asi que le hemos preguntado por sus intenciones, confirmándonos que iban a zarpar. Y allí, poco después, a las 11.35 h, tirabamos el ancla. Estábamos en So (37º02´,6 N, 026º 55´,6 E).


El paisaje que se vé desde ese lugar - por la presencia en la imagen tanto de las montañas de Kalimnos como del islote Kalavros, muy cercano a donde estábamos - es semejante al que se tiene en un lago del interior del continente.

Una vez terminada la maniobra de fondeo, nos hemos bañado tranquilamente, nadando unos hasta la orilla y las rocas cercanas, y quedándonos otros en torno al barco. La playa tiene un acceso algo incómodo pues tiene rocas y algas hasta la misma orilla del agua. Después hemos tomado el aperitivo y comido. Hoy de aperitivo hemos tomado un cabracho pequeño, y de comida un delicioso arroz meloso con frutos de mar, siempre acompañado de un vino blanco muy frio.

A las 16,35 h, tras una corta siesta, hemos levado ancla con rumbo a Leros. Hora y media después, a las 17.50 h, amarrábamos en Lakki Marina, en la isla de Leros, en So (37º 07´,6 N, 026º 51´,0 E). A partir de ese momento hemos iniciado las labores propias de un cambio de tripulación, el cual tendrá lugar dentro de un par de días. Por tanto, no solo se han estibado bien todos los enseres, si no también se ha hecho una limpieza general, cargado los depósitos y comprado víveres para la nueva etapa de navegación.


Tras dar una vuelta por el paseo marítimo, hemos ido a cenar al restaurante Ostria, viejo conocido nuestro, a donde hemos ido repetidas veces desde que lo conocimos en agosto 2014. Se come muy, muy bien, y a un precio muy razonable. Además Mary, la persona que lleva toda "la sala", es una gran conocedora de España - desde Barcelona hasta Córdoba, pasando por Valencia y Madrid -, y la conversación con ella es muy agradable.

Mientras que estábamos cenando ha arribado el ferry, el gran ferry, procedente del Pireo. Tras las maniobras de descarga y carga, ha intentado salir del muelle. Sin embargo, un velero fondeado en la rada - con la luz de fondeo dada, pero sin nadie a bordo - le impedia hacer bien esa maniobra de desatraque. A pesar de los repetidos toques de bocina del ferry, nadie ha acudido al velero para moverlo de posición. Sin duda la tripulación se había ido a otra población de la isla a cenar. Finalmente el ferry a base de hacer muchas mas maniobras de lo habitual, a zarpado a medianoche.








sábado, 24 de octubre de 2015

Singladura num. 32 Kalimnos, el centro de la pesca de esponjas

Esta noche pasada ha sido la primera fresquita desde hace tres semanas, gracias al viento que se ha levantado a media noche. A las 01.00 h entró un chubasco de viento tan fuerte que ha habido que recoger toallas y trajes de baño colgados en la regala, ya que parecía que iban a volar. Esto nos ha permitido descansar bien, sin el calor de otras noches.

Tras el desayuno, hemos puesto el motor en marcha a las 08.50 h, levando ancla inmediatamente después. A pesar de ese chubasco de viento de esta madrugada, hoy no hemos tenido apenas viento. Y sí, de nuevo,  mucho calor.



Como necesitábamos comprar fruta y otras provisiones, primero hemos ido costeando hasta el pueblo de Psérimos. Nada mas entrar en su pequeña bahía hemos comprobado que es muy, muy pequeño, y parecía claro que dificilmente ibamos a encontrar ahí las vituallas que buscábamos.


A la vista de ello, hemos virado en redondo, arrumbando Pothia, la capital de la cercana isla de Kalimnos. Esta isla también estuvo bajo el dominio de la Orden de San Juan de Jerusalen y posteriormente de otomanos e italianos, éstos últimos ya en el siglo XX. Durante cientos de años fue el gran centro de la pesca de esponjas, de magníficas esponjas, que exportaban a todo el mundo. Estas capturas de esponjas, y su exportación, fue la fuente principal de ingresos de Kalimnos, existiendo grandes flotas en sus puertos especializadas en esta pesca. Tras diversas crisis, en 1986 y por efecto de un calentamiento de las aguas del Egeo oriental - calentamiento que se atribuyó a un efecto del accidente de la central de Chernobil, a principio de aquellos años 80 - las esponjas se volvieron quebradizas, lo cual supuso la puntilla para este sector pesquero. Y la ruina para esta isla.


Muchos de sus habitantes tuvieron que emigrar en esa época, sobre todo a America y a Australia. La isla se tuvo que reconvertir, convirtiéndose el turismo años después en su nueva fuente de ingresos.


A las 11.05 h entrábamos por la bocana del puerto de Pothia, dirigiéndonos al muelle en el que estaban amarrados veleros y otros barcos de recreo. Poco después amarrábamos en él, frente al paseo marítimo.


Lo primero que hemos hecho ha sido localizar un supermercado cerca de nuestro punto de amarre, en ese mismo paseo. En él hemos comprado casi todas las provisiones que necesitábamos, y tras llevarlas al barco hemos andado un poco mas por esta agradable, aunque algo ruidosa, ciudad.


Al pasar por una panadería hemos comprado pan y dado que había a su lado un puesto de pescado, también hemos comprado pescado fresco.


A continuación nos hemos embarcado de nuevo, poniendo el motor en marcha a las 12.00 h. Tras largar amarras y levar ancla hemos enfilado la bocana. Cerca de ella está el muelle del ferry, el cual se ha puesto en marcha poco después de pasar nosotros entre ambas puntas.


Este puerto tiene bastante actividad turística como muestra el hecho de que 7 grandes goletas, llenas de turistas, se aproximaran a su bocana, al dejar nosotros ésta por popa. Nuestra siguiente idea ha sido la de buscar una cala bonita, como Ormos Vathi, en la costa de levante de esta isla. Sin embargo, antes de ella, un poco mas al Sur, está Ormos Akti, por lo que decidimos entrar en ella para verla. Al llegar casi hasta el fondo, hemos virado para ir a Ormos Vathi. Hay un hecho que sorprende cuando se navega por las islas griegas en general y es la repetición de nombres de lugares en muchas islas: es, por ejemplo, el caso de nombres como Vathi como Emborios que se repiten una y otra vez.


Esta cala Vathi de Kalimnos es muy conocida entre los navegantes, tanto por su forma, una especie de "fiordo" nórdico como por la claridad de sus aguas y la belleza del entorno que la rodea. Al entrar en ella ya hemos visto que estaba muy concurida, con varias goletas y otros veleros fondeados en ella. Además también existía un cierto tráfico de entrada y salida de barcos, el cual generaba un pequeño pero incómodo oleaje.


Al fondo de esta especie de "fiordo" esta la playa, en la que había bastantes bañistas, y varias tabernas. Los acantilados a ambos lados de la cala caen verticalmente, penetrando en el mar y dejando ver unas aguas realmente cristalinas. Es una cala preciosa que todo navegante que se aproxime a esta isla de Kalimnos ha de conocer.


Al haber tantos barcos, ademas ese tráfico entrante y saliente, no había mucho espacio para el fondeo, al menos a la hora en que llegamos. Es evidente que si se quiere fondear en ella, hay que llegar pronto, muy pronto por la mañana pues de otro modo es dificil conseguir una buena posición en la que tirar el ancla.

Viramos en redondo y nos dirigimos a Ormos Akti de nuevo. Aqui hemos fondeado a las 13.25 h, en la posición So (36º 57´,5 N, 027º 01´,9 E). Hoy es un día con un sol plomizo, y al no haber viento, el calor se hace mas pesado. Por ello, nos hemos bañado hasta la hora de comer.


Tras la comida y la sobremesa nos hemos echado una siesta. Y después, ya por la tarde, hemos continuado con los baños. En las orillas de esta bahía hay diversas cuevas, y hemos visto como un buceador a pulmón, con tuba - o snorkel -, buscaba sus presas en sus proximidades a lo largo de toda la orilla Norte. Y ello durante un par de horas.


El agua clara del mediodía ha ido enturbiándose de nuevo según avanzaba la tarde, y ello parece que tiene que ver con el trabajo en las piscifactorias que existen a la entrada de algunas calas de la isla. Y con la presencia de corrientes marinas que portan esos restos orgánicos - algas, piensos, etc. - a lugares como en el que nos encontramos.

Hoy hemos cenado uno de mis platos favoritos: huevos fritos con patatas fritas, acompañados de salchichas y una extraordinaria sobrasada mallorquina.

En Ormos Akti tampoco existe una cobertura estable para los móviles.


jueves, 22 de octubre de 2015

Singladura num. 31 Recalada en Psérimos

La zodiac había quedado anoche en el agua, asi que después de desayunar la hemos izado y estibado en cubierta. A las 08.15 h levamos ancla para una singladura larga, hasta Psérimos. Nada mas salir del fondeadero hemos navegado por el estrecho paso entre esta isla de Simi y la de Nimos, cuyo calado es solo de 4 m en el centro del canal. Una vez fuera de él, el viento de componente SW ha ido subiendo hasta fuerza 5. Por ello a las 08.50 h hemos izado velas, quitando motor.

Poco ha durado el viento, pues veinte minutos después ha caido hasta fuerza 2, teniendo que arriar ambas velas para seguir navegando a motor. Al acercarnos a la costa turca hemos colocado su bandera en el obenque de estribor como bandera de cortesía, ocultando la griega pero sin quitarla. A las 09.45 h estábamos en el meridiano del faro de Ince Burnu, navegando al 270º. Y a las 11.20 h doblábamos el cabo Divan virando al 290º para dirigirnos a la bocana del puerto de Knidos.


A las 12.15 h hemos fondeado en la amplia dársena de dicho puerto, el de la antigua ciudad de Knidos. Y en la misma posición en la que estuvimos hace unos días, So (36º 41´,0 N, 027º 22´,5 E). Como hoy es otro día de mucho calor, nos hemos estado bañando hasta la hora de comer. Jaime II ha ido nadando hasta la orilla próxima, dándose el gusto de poner pie en Asia Menor. Este puerto natural de Knidos es muy agradable, y con espacio suficiente para muchos barcos. En su tiempo debió ser un puerto muy activo, propio de una ciudad importante, como refleja la dimensión de su gran teatro situado a nivel del mar


Tras el aperitivo y la comida, hemos descansado un par de horas, antes de levar ancla a las 15.15 h. Al doblar el cabo Deveboynu nos hemos encontrado de nuevo con un viento del SW y fuerza 5. Por ello, hemos vuelto a izar velas a las 15.45 h. En ese canal entre la península de Datca y la isla de Kos la mar estaba subiendo de marejadilla a marejada.


Estos vientos están muy influenciados por las costas próximas, y al alejarnos del centro del canal, media hora después ha vuelto a caer. El placer de navegar solo llevados por las fuerzas de la naturaleza, por el viento, ha durado poco, muy poco. Mas tarde, a las 17.00 h, el viento ha rolado al NW, subiendo de nuevo a fuerza 5. Como estábamos cerca del cabo Foukas, en la isla de Kos, hemos continuado a motor.


En esta costa NE de Kos se practican muchos deportes nauticos, sobre todo a vela, ya que en ese canal entre la isla y la costa turca se generan buenos vientos. Allí hay que tener cuidado con los wind- y kitesurfistas, los cuales tienen una zona de mar restringida para ellos, que está bien balizada y en la que los barcos no deben entrar.

Hemos ido costeando para acercarnos a ver el puerto de Kos. Pasado dicho puerto existen unos bajos en el entorno del cabo Ammóglossa, su punta Norte, que exigen un cuidadoso alejamiento de la línea de costa. Después hemos arrumbado a la ensenada de Vathi, en la costa Este de Psérimos, isla cercana a Kos. Eran pasadas las siete de la tarde cuando hemos arribado a esta ensenada, en la que había bastantes veleros anclados, varios de ellos italianos.


A las 19.15 h terminábamos la maniobra de fondeo, en So (36º 551´,8 N, 027º 10´,2 E). A continuación nos hemos bañado repetidas veces en estas claras aguas. Sin embargo, según ha ido avanzando la tarde estas aguas se han ido enturbiando. En efecto, poco a poco han ido llegando, favorecidos por alguna pequeña corriente marina, grupos de algas y otras materias orgánicas, de todo tipo y tamaño, procedentes de las piscifactorias existentes en la entrada de la ensenada. Habiamos visto algunos barcos pesqueros trabajando en ellas, y posiblemente entre esas labores estaban las de limpieza de esas instalaciones. Parece que Psérimos es una "granja marina" que suministra pescado tanto a Kos, como a Kalimnos, islas próximas con gran afluencia de turístas en esta época del año.

Después de la cena, hoy a base de "restos" - sobrantes de las comidas de los últimos días -, hemos escuchado música en la bañera, para retirarnos ya tarde a descansar.



miércoles, 21 de octubre de 2015

Singladura num. 30 Arribamos a Ormos Simi

Hoy es otro día de mucho calor, con 29º C a las 08.00 h, y sin viento. A las 09.25 h, después de quitar la línea a tierra, hemos levado ancla, procediendo a salir de la cala.


Nuestro destino del día es la capital de la isla, la cual está muy cerca de este fondeadero. Por ello hemos ido costeando tranquilamente, aprovechando para entrar en otras pequeñas bahías en la misma ruta.


Nada mas salir de Ormos Nanou nos hemos encontrado con una pintada en el acantilado semejante a otras que ya hemos visto en islas griegas próximas a la costa turca. En la pintada no solo se reivindica la nacionalidad griega de la isla, si no también el carácter cristiano de este territorio.


La mayor bahía visitada hoy antes de nuestro destino ha sido Ormos Pethi. Parece que algunos navegantes la confunden con la ensenada de Simi, quizás porque desde la entrada a la bahía se ven muchos edificios en la ladera de la montaña que está detrás del puerto de Pethi. Esos edificios pertenecen en realidad a Simi, que está al Oeste de aquella colina. Es cierto que las edificaciones de las dos poblaciones, Pethi y Simi, tienen el mismo estilo arquitectónico, pero Simi es una población mucho mayor. Por lo demás, ambas bahías son muy distintas. La de Pethi es mas estrecha y muy profunda, mientras que Ormos Simi es una gran bahía, muy amplia, y con dos senos al fondo separados por un saliente, una ancha punta. En el seno de levante está la ciudad y puerto de Simi, y en el otro, a poniente, Ormos Emborios.


Pasada la larga bahía  de Pethi nos encontramos con el cabo Koutsoumba. Y tras doblarlo se entra directamente en Ormos Simi.


Lo primero que hemos hecho al entrar en la rada de Simi ha sido localizar la estación de servicio, la cual está en el muelle Sur del puerto. Como teníamos que hacer combustible nos hemos dirigido a ella, siendo las 11.20 h cuando nos abarloabamos a su muelle. Poco mas avante de donde estábamos, estaba amarrado y cerrado un velero español. Parecía que su tripulación había desembarcado, y lo había abandonado al menos temporalmente. Tenía un texto escrito en su aleta de babor, texto que supongo sería su nombre: Django Blues.


Una vez llenos los depósitos de gasoil intentamos amarrar en ese mismo muelle Sur, aunque algo mas al Este, para poder saltar a tierra y visitar la ciudad. Sin embargo, el trafico en este puerto, con entrada y salida continua de barcos, incluido el  ferry, genera un oleaje que hace incómoda la estancia del barco en la posición que había libre. Por ello, decidimos recorrer la rada de Sur a Norte, para ver el waterfront.


El paseo marítimo estaba vacío, con poco movimiento de vehículos y gentes, y en el muelle tampoco había muchos barcos amarrados. Si se veía que los distintos puntos de amarre estaban reservados para barcos concretos. Curiósamente estaba amarrada una patrullera croata, muy alejada de cualquiera de sus puertos.


Al final del recorrido, en la orilla Norte, existe una preciosa torre del reloj situada junto a la luz verde de la bocana.


Aunque el paseo marítimo continua a lo largo de esa orilla Norte mas allá de la bocana, nosotros decidimos partir en busca de un fondeadero mas seguro, mas tranquilo. Por ello, pusimos rumbo a la otra rada, a Ormos Emborios. A las 11.45 h salía el ancla del pozo, junto con treinta metros de cadena, para quedar bien agarrada al fondo. Estabamos en So (36º 37´,3 N, 027º 49´,3 N). En el fondeadero había ya otros once barcos, mayoritariamente veleros, fondeados.


El resto de la mañana, hasta la hora de la comida, la hemos pasado bañándonos. Por la tarde, todos salvo yo han ido en la zodiac hasta la orilla, para subir después a la colina que separa Emborios de Simi, y asi ver la ciudad desde el alto. Yo he preferido quedarme a bordo, leyendo y oyendo música, además de darme algún que otro baño para mitigar el fuerte calor de la tarde.

A su regreso nos hemos arreglado y embarcado en el bote para ir a cenar a Simi. A las 18.45 h hemos zarpado y veinte minutos después amarrabamos el chinchorro junto a una escalera del muelle, fuera de la bocana.


El puerto de Simi estaba lleno, absolutamente lleno de barcos, tanto motoras como veleros  además de muchas goletas turcas. Esta ciudad está de moda y a ella llegan barcos de todos los países, incluyendo paises tan lejanos como Jamaica, o Sudafrica.


El paseo marítimo estaba abarrotado de gente, entre la que ademas circulan vehículos, sobre todo motos. En ese paseo, a esa hora, no cabían dos coches al cruzarse, lo que genera no solo ruido si no un buen atasco general. Esa tranquila ciudad que habíamos visto desde la distancia por la mañana, era ahora un hervidero. Estaba claro que por la mañana la ciudad duerme.

El encontrar en esos momentos una taberna para cenar ha sido complicado, ya que todas estaban rebosantes de comensales, y las que aún tenían mesas libres, sin ocupar, las tenían reservadas. Al final sí encontramos una terraza, junto a la orilla, a un lado de la misma calzada por la que circulaban coches. Aqui aqui no hay aceras, por lo que algún que otro espejo retrovisor de los coches que por ahí circulaban, pasaba muy, muy cerca de los comensales de esta terraza. La cena ha estado bien, pero sin comparación con la de aquella taberna de la última noche en Rodas. A las 21.40 h sin ayuda de la Luna, que no había subido sobre el horizonte, zarpábamos en la zodiac para recorrer la milla que nos separaba del barco.

Como es ya muy tarde no hemos izado el bote, lo que haremos mañana temprano. La noche se presenta muy calurosa, lo que sin duda dificultará nuestro descanso.






Singladura num. 29 Rumbo a Simi, isla de las esponjas

A las 08.00 HRB hemos saltado a tierra Jaime II, Montse y yo para ir a la ciudad amurallada para verla a la luz del día y visitar el Palacio del Gran Maestre.


A esa temprana hora había pocos turistas andando por las calles de Rodas, lo que nos ha posibilitado el ver todo de forma mas tranquila, sin agobios. Entrando por una de las puertas de las murallas a levante hemos subido hasta la zona en que existen restos de la época otomana, ya cerca del palacio.


En esa zona estan reconstruyendo la Escuela Neoclásica, que también fue, en su día, escuela musulmana.


Y junto a ella, está el palacio, el cual fue reconstruido por los italianos en los años 30 del pasado siglo. Lo hemos visitado con calma, asi como las dos exposiciones que en él se presentan.


A continuación hemos bajado por Ippoton, la vía de los albergues de las distintas Lenguas, para darnos una vuelta por las callejuelas y calles de esta preciosa ciudad medieval. Las calles estaban ya mas animadas, a pesar de ser todavía pronto por la mañana. Después nos hemos vuelto al barco ya que hoy teníamos una nueva singladura por delante.


A las 10.00 h hemos llegado a la marina, donde Jaime había preparado todo para zarpar al llegar nosotros. Veinte minutos después hemos soltado amarras, enfilando la bocana. En la terminal de cruceros había, como todos los días, un gran crucero, el cual había arribado al amanecer.


En primer lugar, una vez doblada la punta del castillo - la denominada Torre de Francia -, hemos costeado para ver Mandraki y algo del Norte de Rodas. A continuación hemos arrumbado a la pequeña isla de Seskli para pasar allí el resto de la mañana, y comer fondeados. Esa isla está al Sur de Simi, y en su costa existe un buen fondeadero al Sur. El rumbo ha sido del 280º, casi un Oeste puro.

Al arribar a las 13.20 h a Seskli - fondeando en So (36º 31´,3 N, 027º 52´,3 E) -, cala que habíamos escogido con destino de mediodía, nos encontramos con varios veleros y alguna motora allí anclados. Uno de los veleros llevaba una curiosa bandera naval británica en la que aparecía la imagen de un trikelion. Posiblemente era de la isla de Man, pues en su escudo aparece dicho símbolo de origen celta.


Nos estuvimos bañando hasta la hora de la comida, tumbándonos después una buena siesta. A las 16.50 h hemos puesto el motor en marcha, levando ancla a continuación. Hemos pasado a la vecina isla de Simi, entrando en algunas de sus calas  en el Este, tales como Ormos Marathouda. No nos ha gustado como era este fondeadero, asi que hemos seguido hasta Ormos Nanou.


La maniobra de fondeo en esta cala ha sido algo complicada pues el veril de los 40 m se acerca mucho a las rocas del acantilado, exigiendo mucha cadena. A las 18.00 h hemos tirado el ancla en So (36º 37´,8 N, 027º 51´,8 E). Inmediatamente después Jaime II ha saltado al agua para tirar una línea a tierra, quedando el barco asi firmemente fondeado.


Hoy es otro día de mucho calor, por lo que después nos hemos estado bañando en estas aguas totalmente cristalinas. Esto explica el que durante siglos Simi fuera una de las islas que aportaba al mundo las mejores esponjas naturales. En sus aguas hay distintas termoclinas, lo que pudiera deberse a un aporte de agua fria, dulce, desde la propia isla.

Después de cenar - hoy un hojaldre a los cuatro quesos, acompañado con vino blanco muy frio, y fruta -, hemos estado escuchando música bajo la kuz de la Luna, "gibosa menguante", alumbrando todavía un 91%. En esta cala no hay cobertura telefónica, asi que hemos estado desconectados "del mundo".