Después de desayunar, nuestro habitual completo desayuno continental, nos hemos dado un largo baño. Hacía años que yo no me bañaba en el mar a hora tan temprana. Entonces era en el frío Cantábrico, y ahora en el cálido Egeo. A las 09.45 h hemos levado ancla, rumbo el foso de AgMar en la cala vecina de Partheni. En la oficina nos han dicho que dado que el velero trabaja cerca de Lakki, podríamos recoger el bimini en ese puerto, haciendo una escala en nuestro camino hacia Kos. De esta forma ganábamos tiempo, pues evitábamos una larga espera en Partheni para después tener que pasar frente a Lakki. Además la predicción meteorológica daba para hoy una nueva aparición intensa de viento a partir de media tarde. Parece que regresa el meltemi. Por tanto, cuanto menos tiempo perdiésemos, mejor. Con toda esta información la decisión a tomar estaba clara, y a las 11.20 h hemos soltado amarras arrumbando Lakki.
Media hora después ha entrado un chubasco de viento que ha durado algo mas de una hora. A las 12.30 h amarrábamos en Marina Lakki, a la espera del velero. Mientras tanto hemos llenado los depósitos de agua, baldeado y recogido a bordo. A las 13.00 h han traido el bimini, que hemos montado inmediatamente, comprobando que esta ya bien reparado. A las dos y media hemos zarpado rumbo el Sur de Kos, la isla de Hipócrates. Como no había viento, la singladura ha sido a motor, y salvo el ruido de éste, muy tranquila. Al final, antes de doblar el cabo Krikellos en el SE de la isla, se ha levantado el viento, llegando a fuerza 4.
Al doblar ese cabo, un cuarto de hora después, hemos vuelto a notar el efecto de los sotaventos griegos con intensas rachas de viento. Justo en ese cabo hemos visto como una bancada de sardinas saltaba continuamente fuera del agua perseguidas por algún depredador mas grande, posiblemente bonitos.
El puerto de Kamares es un pequeño puerto pesquero sin muchos amarres libres, lo que explica que en la rada estuvieran fondeados numerosos veleros, once en total. Con alguno de ellos, como el francés Silene, ya habíamos coincidido en otros fondeaderos, en ese caso concreto en Maltezana. En esta rada echamos el ancla a las 19.20 h. Justo en la colina encima de Kamares estuvo Astipálaia, la antigua capital de esta isla de Kos, pero parece que no existen apenas ruinas que visitar. Desde nuestra posición ya hemos visto algún supermercado en la orilla, a donde iremos mañana por la mañana a avituallarnos de nuevo.


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